El país asiático registra 107.677 personas de 100 años o más, según el Ministerio de Salud. La cifra creció por 56.º año consecutivo y casi nueve de cada 10 centenarios son mujeres.
Japón alcanzó un nuevo hito demográfico: por primera vez desde que existen registros estadísticos, el país superó la barrera de las 100.000 personas de 100 años o más.
Según los datos publicados este 15 de septiembre de 2026 por el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón, el país cuenta con 107.677 centenarios, 7.914 más que el año anterior. El incremento representa un nuevo máximo y prolonga por 56.º año consecutivo la tendencia ascendente de esta población.
Casi 90% de los centenarios son mujeres
La diferencia entre hombres y mujeres es uno de los aspectos más destacados de las estadísticas.
Del total de personas con 100 años o más, 94.298 son mujeres, equivalentes al 87,6%, mientras que los hombres suman 13.379.
La longevidad femenina también se refleja en la esperanza de vida. En 2025, las mujeres japonesas alcanzaron una esperanza de vida promedio de 87,33 años, frente a 81,35 años para los hombres.
Una cifra que se multiplicó en seis décadas
El crecimiento de la población centenaria japonesa ha sido acelerado desde que comenzaron las estadísticas oficiales en 1963, cuando apenas se contabilizaban 153 personas de 100 años o más.
La cifra superó los 1.000 centenarios en 1981, alcanzó los 10.000 en 1998 y llegó a 50.000 en 2012. En 2022 ya había superado los 90.000 y ahora sobrepasa por primera vez los 100.000.
El Ministerio japonés atribuye parte de esta evolución al aumento de la longevidad y a una mayor expectativa de vida saludable. El ministro de Salud, Kenichiro Ueno, destacó que muchas personas mayores permanecen activas durante períodos prolongados.
Shimane concentra la mayor proporción
El fenómeno no se distribuye de manera uniforme en todo Japón.
La prefectura de Shimane registra la mayor cantidad de personas centenarias en relación con su población, con 186,65 personas de 100 años o más por cada 100.000 habitantes. Es la decimocuarta vez consecutiva que ocupa el primer lugar en este indicador.
Le siguen Kochi, con 169,52 centenarios por cada 100.000 habitantes, y Tottori, con 152,48. En el extremo contrario se encuentra Saitama, con 51,27 por cada 100.000 habitantes.
En términos absolutos, Tokio concentra el mayor número de personas centenarias, con 8.890, aunque su proporción respecto de la población es menor que la registrada en varias prefecturas rurales.
El desafío de una población que envejece
El récord de longevidad contrasta con uno de los principales problemas estructurales de Japón: el envejecimiento de su población y la baja natalidad.
La edad media de la población japonesa se sitúa en 49,9 años, una de las más altas del mundo. Al mismo tiempo, el descenso de los nacimientos genera presión sobre el mercado laboral, el sistema de seguridad social y las finanzas públicas.
Así, el aumento de personas que superan los 100 años representa un logro en términos de salud y longevidad, pero también plantea interrogantes sobre cómo sostener económicamente a una sociedad con cada vez más adultos mayores y una base más reducida de población en edad laboral.
Un récord que refleja una transformación social
El nuevo dato convierte a Japón en un caso emblemático del cambio demográfico mundial. El país ha conseguido extender significativamente la vida de sus habitantes, pero enfrenta simultáneamente el reto de garantizar que esos años adicionales estén acompañados de salud, autonomía y sistemas de protección adecuados.
La cifra de 107.677 centenarios no solo marca un récord histórico: también evidencia la profunda transformación de la estructura poblacional japonesa y los desafíos que tendrá que enfrentar en las próximas décadas.


