Los argentinos son mucho más que asistentes técnicos. Son amigos de Gallardo desde las divisiones formativas de River Plate y han sido piezas fundamentales en su metodología de trabajo durante más de una década.
La llegada de Marcelo Gallardo a la Selección de Ecuador también supone la incorporación de un equipo de trabajo de absoluta confianza. Entre sus principales colaboradores están Matías Biscay y Hernán Buján, dos argentinos que han acompañado al entrenador durante prácticamente toda su carrera como director técnico.
La Federación Ecuatoriana de Fútbol anunció oficialmente a Gallardo como nuevo seleccionador el domingo 13 de septiembre de 2026. El argentino, de 50 años, asumirá el reto de conducir a la Tricolor después de una exitosa trayectoria principalmente al frente de River Plate.
Una amistad que nació en River
La relación entre Gallardo, Biscay y Buján se remonta a las divisiones formativas de River Plate. Según el periodista y biógrafo de Gallardo, Diego Borinsky, los tres construyeron una relación de amistad que posteriormente se convirtió en una sociedad profesional.
Biscay, de 52 años, y Buján, de 51, acompañan al entrenador en la planificación de equipos, partidos y temporadas. Ambos fueron parte del exitoso proceso de Gallardo en River Plate y ahora trasladarán esa experiencia al fútbol de selecciones.
La sociedad comenzó formalmente cuando Gallardo inició su carrera como entrenador en Nacional de Uruguay. Biscay se sumó al proyecto después de retirarse como futbolista y realizar su formación como entrenador. Buján completó aquel primer cuerpo técnico que consiguió el campeonato uruguayo.
Matías Biscay, el equilibrio de Gallardo
Biscay es considerado el principal soporte de Gallardo en la zona técnica. Su personalidad más serena contrasta con el carácter intenso y explosivo que suele mostrar el entrenador durante los partidos.
El exfutbolista mide 1,85 metros y se retiró profesionalmente a los 28 años, en 2002. Después de radicarse en España, recibió el llamado de Gallardo para realizar el curso de entrenador y posteriormente se incorporó a su cuerpo técnico.
Su función no se limita al análisis futbolístico. Biscay también cumple un papel importante como contrapeso emocional de Gallardo durante los encuentros, ayudándolo a mantener la concentración y a manejar situaciones de tensión en el banco de suplentes.
Esa confianza quedó demostrada en los años más exitosos de River. Biscay incluso llegó a dirigir al equipo en determinados partidos cuando Gallardo no podía hacerlo desde el campo técnico.
Hernán Buján, el estratega que observa desde arriba
Hernán Buján tiene un perfil diferente. Su principal fortaleza está relacionada con el análisis táctico y la observación de los rivales.
Durante los partidos suele ubicarse en los palcos o sectores altos de los estadios, desde donde obtiene una perspectiva más amplia del funcionamiento de los equipos. Esa posición le permite analizar movimientos, espacios, fortalezas y debilidades que pueden ser más difíciles de identificar desde la zona técnica.
Buján participa en el estudio detallado de los rivales y, junto con Gallardo y Biscay, desarrolla las estrategias específicas para cada encuentro. Su trabajo combina observación, análisis táctico y herramientas tecnológicas aplicadas al fútbol.
Además, su vínculo con River Plate también es de larga data. Formó parte del club desde los seis años y allí construyó su relación con Gallardo.
Una metodología basada en la confianza y el detalle
El cuerpo técnico de Gallardo se caracteriza por una división muy clara de responsabilidades. Mientras el entrenador toma las principales decisiones y conduce al equipo, Biscay aporta desde la zona técnica y Buján trabaja especialmente en la observación y el análisis.
La metodología se basa en una preparación minuciosa de cada partido. Para Gallardo, la amistad no elimina la exigencia profesional: sus asistentes tienen responsabilidades concretas y deben mantenerse permanentemente involucrados en la preparación de los equipos.
Ese modelo fue una de las claves del exitoso ciclo del argentino en River Plate, donde consiguió la mayor parte de sus títulos como entrenador, incluidos dos títulos de Copa Libertadores.
Ahora el desafío será con la Tricolor
El desafío para Gallardo y sus colaboradores será trasladar esa metodología del fútbol de clubes a una selección nacional. En Ecuador tendrán menos tiempo de entrenamiento y deberán trabajar con futbolistas que juegan en distintos clubes y países.
La primera prueba llegará rápidamente. Ecuador tiene previsto enfrentar a Corea del Sur el 24 de septiembre, en el inicio de esta nueva etapa.
La apuesta de la FEF apunta a un proyecto de largo plazo. Gallardo llega con la misión de aprovechar una generación de futbolistas que ya disputó el Mundial de 2026 y preparar a la Tricolor para el siguiente ciclo internacional.
Con Biscay y Buján a su lado, el nuevo entrenador de Ecuador contará desde el primer día con dos colaboradores que conocen su metodología, su personalidad y su manera de entender el fútbol desde hace más de una década.


