Ad image

Quito registra 742 denuncias por robos mediante sustancias en ocho meses de 2026

July Ruiz
9 Min Read
La Mariscal, Iñaquito y los alrededores de la Universidad Central se encuentran entre los sectores de Quito donde se concentran denuncias por robos mediante aturdimiento con sustancias.

El distrito Eugenio Espejo concentra 374 casos, más de la mitad de las denuncias de la capital. La Policía advierte que no todos corresponden a escopolamina: también aparecen alcohol combinado con sustancias psicotrópicas y otros sedantes.

Quito enfrenta un incremento de los robos a personas mediante el uso de sustancias para aturdir o disminuir la capacidad de reacción de las víctimas. Entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2026, la capital registró 742 denuncias bajo esta modalidad, según datos de la Fiscalía General del Estado procesados por la Policía Judicial del Distrito Metropolitano de Quito.

La cifra representa un aumento frente al mismo periodo de 2025, cuando se contabilizaron 577 denuncias. Son 165 casos adicionales, equivalentes a un incremento del 28,6 %.

Pero hay una precisión importante: los 742 casos no corresponden necesariamente a robos con escopolamina. La categoría utilizada por las autoridades es la de robo a personas mediante aturdimiento con sustancias.

Eugenio Espejo concentra la mitad de los casos

El distrito policial Eugenio Espejo concentra 374 de las 742 denuncias registradas en Quito. Es decir, aproximadamente uno de cada dos casos de la capital se encuentra en esta jurisdicción.

Le siguen:

  • Quitumbe: 80 casos.
  • Eloy Alfaro: 75.
  • La Delicia: 65.
  • Manuela Sáenz: 64.
  • Calderón: 29.
  • Tumbaco: 28.
  • Los Chillos: 27.

Dentro de Eugenio Espejo aparecen con especial atención La Mariscal, Iñaquito y los alrededores de la Universidad Central, sectores que concentran actividad nocturna, comercial, universitaria y una importante circulación de personas.

Sin embargo, la Policía ha hecho una aclaración: que una víctima haya estado en un bar, discoteca o establecimiento de determinada zona no significa que ese local esté involucrado en el delito ni que allí necesariamente se haya colocado la sustancia. En algunos casos, además, las víctimas no recuerdan con precisión dónde comenzó el hecho.

No todos los casos son por escopolamina

Uno de los principales errores al hablar de esta modalidad es asociarla automáticamente con la escopolamina.

De las 742 denuncias, 84 personas señalaron que presuntamente fueron afectadas por escopolamina. Esto, sin embargo, no constituye una confirmación toxicológica de que esa haya sido la sustancia utilizada. Para determinarlo se requieren análisis y procedimientos médico-legales.

En otros 331 casos se mencionó alcohol combinado con sustancias psicotrópicas, mientras que en 321 denuncias no fue posible determinar qué sustancia habría sido utilizada. También aparecen reportes relacionados con benzodiacepinas, ketamina y otros componentes.

Por eso, la denominación utilizada por la Policía es “robo mediante aturdimiento por sustancias”, y no simplemente “robos con escopolamina”.

¿Quiénes son las principales víctimas?

La información policial muestra un patrón claro: los hombres representan alrededor del 80 % de las víctimas de esta modalidad.

El grupo con mayor incidencia está entre los 18 y 44 años, según los registros difundidos por la Policía Judicial.

En el distrito Eugenio Espejo, la Policía ya había identificado durante el primer semestre de 2026 un crecimiento importante: 252 denuncias entre enero y junio, frente a 155 durante el mismo periodo de 2025. Eso significó 97 casos adicionales en esa jurisdicción.

Los viernes y la noche concentran parte de los casos

El comportamiento de los casos también presenta patrones temporales.

La Policía ha señalado que los viernes, especialmente entre las 19:00 y la medianoche, se registra una mayor incidencia. Muchos de los hechos ocurren después de encuentros en bares o discotecas.

El modus operandi descrito en algunas investigaciones consiste en que los presuntos delincuentes se acercan a la víctima, establecen algún nivel de confianza y posteriormente colocan una sustancia en una bebida o alimento.

Cuando la persona comienza a presentar efectos como somnolencia, desorientación o pérdida de memoria, los delincuentes aprovechan su vulnerabilidad para sustraer dinero, teléfonos, tarjetas y otros objetos. En determinados casos también se han reportado traslados de las víctimas hacia otros lugares.

Las aplicaciones de citas también aparecen en las investigaciones

La modalidad tampoco se limita a encuentros casuales en bares.

La Policía Judicial ha encontrado investigaciones en las que el primer contacto entre víctimas y presuntos responsables se habría producido mediante aplicaciones de citas o redes sociales. Esto amplía el escenario de riesgo y plantea un desafío adicional para las investigaciones.

La recomendación, en estos casos, es mantener precauciones similares a las que se adoptarían ante un encuentro con una persona desconocida: informar a alguien de confianza sobre el lugar al que se acudirá, evitar entregar información financiera y mantener control sobre las bebidas y pertenencias.

¿Qué sustancias pueden estar involucradas?

La escopolamina es la sustancia más conocida cuando se habla de estos delitos, pero no es la única que puede aparecer en las investigaciones.

Reportes policiales y médicos mencionan también sustancias psicotrópicas y sedantes, entre ellas benzodiacepinas y ketamina. Sus efectos pueden incluir somnolencia, mareos, desorientación, alteraciones de la coordinación y problemas de memoria. La gravedad depende de la sustancia, la cantidad ingerida y si existe combinación con alcohol u otros medicamentos.

Precisamente por la variedad de sustancias posibles, los especialistas recomiendan no asumir que todos los síntomas corresponden automáticamente a escopolamina.

El tiempo es clave para identificar la sustancia

Uno de los problemas que enfrentan las víctimas es que muchas veces la denuncia se presenta varias horas o incluso días después del hecho.

Esto puede dificultar la identificación de la sustancia utilizada, debido a que algunos componentes permanecen poco tiempo en el organismo. Por ello, ante síntomas repentinos de confusión, somnolencia, desorientación o pérdida de memoria, la recomendación es buscar atención médica inmediatamente y comunicar lo ocurrido.

En caso de sospecha de intoxicación, también es importante evitar que la persona conduzca o se movilice sola.

¿Qué recomienda la Policía?

Entre las principales recomendaciones de seguridad están:

  • No aceptar bebidas de personas desconocidas o recién conocidas.
  • Mantener la bebida bajo supervisión y evitar dejarla desatendida.
  • Si se pierde de vista una bebida, es preferible no consumirla.
  • Evitar compartir información sobre cuentas bancarias, tarjetas, claves o bienes personales.
  • Si se sale en grupo, procurar mantenerse juntos.
  • Moderar el consumo de alcohol, debido a que puede aumentar la vulnerabilidad y dificultar la identificación de síntomas.
  • Ante desorientación, somnolencia repentina o pérdida de memoria, pedir ayuda inmediatamente y comunicarse con el 911.

Un delito que requiere denuncia e investigación

Los 742 casos registrados entre enero y agosto muestran que el robo mediante sustancias constituye un problema relevante de seguridad en Quito, particularmente en sectores con alta actividad nocturna y universitaria.

Sin embargo, las cifras también muestran por qué es necesario utilizar la información con precisión: 742 denuncias no equivalen a 742 casos confirmados de escopolamina. Se trata de denuncias clasificadas como robos mediante aturdimiento con sustancias, mientras que la identificación específica del componente requiere evidencia médica y pericial.

La concentración de casos en Eugenio Espejo, junto con el incremento respecto de 2025, ha llevado a las autoridades a reforzar la vigilancia y las investigaciones en sectores como La Mariscal, Iñaquito y el circuito universitario.

El llamado para la ciudadanía es a mantener precauciones, denunciar cualquier hecho y buscar atención médica inmediata ante una posible intoxicación. La rapidez puede ser determinante tanto para proteger a la víctima como para aportar evidencia que permita identificar la sustancia y avanzar en la investigación.

Share This Article
No hay comentarios