Los bajos caudales de los ríos que alimentan a las principales hidroeléctricas preocupan al sistema energético. El embalse de Mazar registra una reducción de su nivel y noviembre será el mes de mayor intensidad del período seco.
Ecuador inició septiembre de 2026 con caudales inferiores a los habituales en varias zonas que abastecen a sus principales centrales hidroeléctricas, una situación que aumenta la presión sobre el sistema eléctrico nacional al comenzar el período de estiaje.
Uno de los puntos que concentra la atención es el embalse de Mazar, parte del complejo hidroeléctrico Paute Integral, debido a su importancia para la generación de electricidad del país. La reducción de las lluvias disminuye el ingreso de agua al embalse y reduce el margen disponible para los meses de menor precipitación.
Mazar pierde nivel
Según los datos citados por Teleamazonas, a las 14:00 del viernes 11 de septiembre el embalse de Mazar se encontraba en 2.142,48 metros sobre el nivel del mar, frente a una cota máxima de 2.153 metros. Esto representa una diferencia de 10,52 metros respecto de ese nivel.
Además, el embalse registró una reducción respecto del 7 de septiembre, cuando se encontraba en 2.145,7 metros sobre el nivel del mar.
La tendencia es relevante porque Mazar forma parte del complejo Paute Integral, junto con las centrales Paute-Molino y Sopladora. La infraestructura hidroeléctrica tiene un papel fundamental dentro de la matriz energética ecuatoriana.
Los caudales ya están por debajo del promedio
Los registros de agosto muestran la magnitud del descenso. El caudal promedio de ingreso a Mazar fue de 56 metros cúbicos por segundo, mientras que el promedio histórico para ese mes es de aproximadamente 90 m³/s.
Esto significa que el período seco comenzó con una disponibilidad de agua menor a la habitual en una de las principales cuencas utilizadas para generación eléctrica.
CENACE, por su parte, registra que hasta el 9 de septiembre la generación hidráulica acumulada del país en 2026 alcanzaba 20.016 GWh, frente a 5.290 GWh de generación térmica y 286 GWh de fuentes no convencionales.
Noviembre será el mes más crítico
El escenario podría complicarse en los próximos meses. De acuerdo con información de CENACE citada por Teleamazonas, noviembre será el mes de mayor intensidad del período seco, por lo que durante las próximas semanas se espera una menor disponibilidad de agua para las centrales hidroeléctricas.
Al mismo tiempo, la demanda de electricidad continúa creciendo. Esta combinación —menos agua y mayor consumo— obliga al sistema a buscar fuentes alternativas para cubrir las necesidades de los hogares y sectores productivos.
Colombia reduce sus ventas de electricidad
A la menor disponibilidad de agua en Ecuador se suma otro factor: Colombia redujo sus exportaciones de electricidad hacia Ecuador para preservar sus propios embalses ante las condiciones climáticas previstas.
Esto limita una de las alternativas que Ecuador utiliza para complementar su generación nacional y obliga a reforzar otras fuentes de energía durante el estiaje.
Empresas utilizan sus propios generadores
Como parte de las medidas para reducir la presión sobre el sistema eléctrico, empresas y centros comerciales comenzaron a utilizar generadores propios durante las horas de mayor demanda desde finales de agosto.
El Gobierno también informó que incrementó el despacho de diésel destinado a industrias y grandes consumidores que participan voluntariamente en este esquema de autogeneración.
Además, existe un plazo hasta diciembre de 2026 para que las empresas de los segmentos de alto voltaje AV1 y AV2 cuenten con sistemas propios de generación para cubrir su demanda. Entre estos sectores se encuentran industrias como las mineras, acereras y cementeras.
Más generación térmica para enfrentar el período seco
La generación térmica es otra de las alternativas para compensar la menor producción hidroeléctrica. Precisamente, CELEC informó que el 8 de septiembre reincorporó 65 MW al sistema eléctrico nacional mediante la entrada en operación de la unidad 6FA-2 de Termogás Machala, en El Oro.
La unidad funciona con gas natural y, según CELEC, su recuperación permitirá fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico antes del período de mayor intensidad del estiaje.
¿Qué significa el estiaje para Ecuador?
El estiaje es la temporada en la que disminuyen los caudales de ríos y los niveles de agua disponibles para las centrales hidroeléctricas debido a una reducción de las precipitaciones.
En Ecuador, este período suele presentarse entre septiembre y marzo, aunque su intensidad puede variar de un año a otro. Debido a que una parte importante de la electricidad del país proviene de la generación hidroeléctrica, la disponibilidad de agua tiene un impacto directo sobre la capacidad del sistema para atender la demanda.
Por ahora, Ecuador enfrenta el inicio del período seco con menos agua en sus principales cuencas, menor disponibilidad de energía desde Colombia y una demanda eléctrica que continúa aumentando. La evolución de las lluvias y de los niveles de los embalses será determinante durante las próximas semanas.


