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Así operaba el grupo que habría extorsionado a un adolescente de 13 años en Quito

July Ruiz
5 Min Read
Tres personas fueron aprehendidas tras una investigación que comenzó con una transferencia de USD 20 realizada por la madre del menor. El rastro de la cuenta llevó a los investigadores hasta Otavalo y luego a Quitumbe.

Una transferencia de USD 20 permitió a la Policía seguir el rastro de una cuenta bancaria y localizar a tres sospechosos. El adolescente habría recibido amenazas para pagar USD 5.000 o involucrarse en la distribución de drogas.

Una investigación policial permitió identificar y aprehender a tres personas que estarían relacionadas con un caso de presunta extorsión contra un adolescente de 13 años en Quito. El operativo se desarrolló el 3 de septiembre de 2026 entre Otavalo y la capital.

El menor, residente en Carapungo, habría sido amenazado para entregar USD 5.000 o participar en la distribución de drogas. Las intimidaciones también habrían incluido advertencias contra su vida y la de sus familiares.

Una transferencia de USD 20 siguió el rastro

La investigación comenzó después de que la madre del adolescente recibiera las exigencias y realizara una transferencia de USD 20 a la cuenta bancaria proporcionada por los presuntos emisarios.

Posteriormente, la mujer reportó el caso al ECU 911. El movimiento bancario permitió a los investigadores identificar a la titular de la cuenta y establecer que se encontraba en Otavalo.

La primera aprehensión ocurrió aproximadamente a las 14:10, en la avenida 31 de Octubre, en Otavalo. Allí fue localizada Juliana Cifuentes Jirón, quien sería la titular de la cuenta utilizada para recibir el dinero.

Según el parte policial citado por Extra, la mujer habría señalado que prestó su cuenta a su hermano, José Efrén Cifuentes Jirón, y que ambos tenían previsto encontrarse posteriormente en el Terminal Terrestre de Quitumbe para realizar un retiro sin tarjeta.

El operativo llegó hasta Quitumbe

Con la información obtenida, los agentes se trasladaron hacia el sur de Quito. A las 17:45, en el Terminal de Quitumbe, fueron aprehendidos José Cifuentes y Edwin Isaac Verduga Castillo.

De acuerdo con las versiones recogidas durante el procedimiento, cada integrante habría tenido una función diferente dentro de la estructura investigada.

A José se le atribuye presuntamente la realización de llamadas y mensajes intimidantes dirigidos al adolescente. Incluso habría reconocido como suyo uno de los números utilizados para contactar a la víctima.

Edwin, en cambio, habría tenido la tarea de buscar posibles víctimas, recopilar información sobre ellas y sus familiares y realizar labores de vigilancia.

A Juliana se le atribuye la recepción del dinero mediante su cuenta bancaria y la presunta facilitación de retiros sin tarjeta.

Un cuarto sospechoso fue mencionado

Durante las diligencias, los dos hombres aprehendidos habrían mencionado a un cuarto individuo, quien supuestamente tendría armas y vehículos que serían utilizados para atacar a las víctimas que se negaran a pagar.

Según esas versiones, el grupo tenía previsto reunirse con este hombre el mismo día del operativo debido a que el adolescente no habría entregado rápidamente el dinero exigido. Esta información forma parte de las declaraciones recogidas por los investigadores y deberá ser corroborada dentro del proceso.

Celulares, una pieza clave de la investigación

La Policía también habría recopilado varios dispositivos electrónicos durante las aprehensiones: un iPhone blanco, un Infinix azul y un OnePlus gris, además del teléfono entregado por la madre del adolescente.

En este último dispositivo estarían almacenados los mensajes y llamadas intimidantes que recibió la familia, elementos que podrían contribuir a establecer cómo se produjo el contacto y quiénes participaron en las amenazas.

El reporte policial también señala que José tendría registros anteriores relacionados con robo y tenencia o porte no autorizado de armas, mientras que Edwin registraría un antecedente relacionado con tráfico de sustancias. Juliana, según la información consultada por la Policía, no tendría antecedentes registrados.

El caso continúa bajo investigación para determinar la responsabilidad individual de los aprehendidos y establecer si existen más personas involucradas.

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