El secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, llegó a Caracas para avanzar en el convenio que contempla concesiones de un siglo sobre 17 campos petroleros con reservas estimadas en 65.000 millones de barriles.
Estados Unidos y Venezuela avanzan este 2 de septiembre de 2026 en la firma de un controvertido acuerdo petrolero que contempla concesiones de hasta 100 años para la explotación de 17 campos petroleros venezolanos.
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, llegó a Caracas para participar en el cierre del acuerdo con el Gobierno de la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. El convenio involucra reservas probadas estimadas en 65.000 millones de barriles de crudo, equivalentes a cerca de una quinta parte de las reservas petroleras del país.
¿Qué contempla el acuerdo petrolero?
De acuerdo con la información difundida por la Casa Blanca y recogida por Teleamazonas, las concesiones fueron otorgadas a la empresa privada North American Blue Energy Partners (NABEP), que tendrá derechos para explotar los 17 campos durante un periodo de 100 años.
La Casa Blanca también informó que NABEP otorgó una participación del 35 % de su empresa matriz a la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Guerra de Estados Unidos.
El acuerdo forma parte de una estrategia más amplia de Washington para impulsar la inversión estadounidense en el sector energético venezolano y aumentar la producción de crudo del país.
Venezuela conservaría la soberanía sobre sus hidrocarburos
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha defendido que el país mantendrá la soberanía sobre sus recursos hidrocarburíferos pese a las concesiones previstas.
El acuerdo cuenta con el respaldo de la Asamblea Nacional venezolana y de las Fuerzas Armadas, aunque también ha generado cuestionamientos de sectores de la oposición y del propio oficialismo, que100 an han pedido mayor transparencia sobre sus condiciones.
Estados Unidos busca aumentar la producción de petróleo
El convenio se produce en un momento en que Washington busca recuperar y ampliar la producción petrolera venezolana mediante nuevas inversiones y el retorno de empresas internacionales al país.
Durante su visita, Wright señaló que las inversiones previstas podrían generar un importante incremento de la producción venezolana. Reuters reportó que el secretario estadounidense espera que la producción de crudo más que se duplique en los próximos años, desde los niveles actuales de aproximadamente 1,1 a 1,2 millones de barriles diarios.
Además de NABEP, empresas como Chevron, Eni, ONGC, GeoPark y GE Vernova tienen previsto suscribir acuerdos relacionados con proyectos energéticos en Venezuela.
Un acuerdo que genera cuestionamientos
Uno de los principales puntos de debate es la duración de las concesiones y las condiciones bajo las cuales fueron otorgadas.
Reuters señaló que el acuerdo con NABEP fue estructurado por Washington y Caracas sin un proceso competitivo, mientras que la participación de la empresa en 17 campos con alrededor de 65.000 millones de barriles de reservas ha generado inquietudes entre algunos actores del sector.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero durante años su producción estuvo afectada por falta de inversión, problemas de infraestructura, sanciones y dificultades en la gestión del sector. El nuevo esquema busca atraer capital y tecnología para recuperar esa capacidad productiva.
El impacto en el mercado petrolero
El aumento de la producción venezolana podría tener efectos más allá del país. Según Wright, una mayor disponibilidad de crudo podría ejercer presión a la baja sobre los precios internacionales del petróleo.
La administración estadounidense también espera que el incremento de la oferta contribuya a aliviar los precios de combustibles, aunque Reuters señala que la capacidad de refinación continúa siendo un factor determinante para los precios de la gasolina y el diésel en Estados Unidos.
Por ahora, el acuerdo representa uno de los movimientos más significativos en la relación energética entre Washington y Caracas y abre un nuevo escenario para la explotación de las enormes reservas petroleras venezolanas.


