Ad image

60 horas bajo los escombros: el rescate de una niña que sobrevivió a la devastadora riada en Nepal

July Ruiz
6 Min Read
Niña de 6 años sobrevive 60 horas bajo escombros tras riada en Nepal.

La menor, de seis años, fue localizada con vida en Timure, cerca de la frontera con China. Los rescatistas tuvieron que retirar manualmente piedras, madera y restos de viviendas hasta llegar al pequeño espacio donde permanecía atrapada.

Cuando las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuían con cada hora, los equipos de emergencia de Nepal encontraron una señal de vida entre toneladas de escombros.

Una niña de seis años fue rescatada con vida después de permanecer casi 60 horas atrapada en un pequeño espacio entre piedras, madera, estructuras metálicas y restos de viviendas arrastrados por una devastadora riada en Timure, al norte de Nepal.

El rescate ocurrió este sábado, en el marco de una operación que se mantiene activa para localizar a miles de personas desaparecidas después de las inundaciones y deslizamientos que golpearon la región fronteriza con China.

Los rescatistas avanzaron con las manos

La niña no estaba en un lugar de fácil acceso.

La corriente había acumulado una enorme cantidad de materiales sobre la zona. Para llegar hasta ella, los equipos tuvieron que retirar piedras, maderas, planchas metálicas y fragmentos de construcciones de manera manual.

Después de varias horas de trabajo, lograron abrir un espacio suficientemente amplio para extraerla.

La menor salió en brazos de los rescatistas y, en las primeras imágenes, parecía estar inconsciente y sin capacidad de movimiento. Posteriormente fue atendida por los equipos de emergencia y apareció consciente, abrigada y recibiendo alimentos en un puesto de seguridad cercano.

El estado de salud de la niña después del rescate no ha sido detallado públicamente.

Un rescate en medio de una tragedia de gran magnitud

El hallazgo de la menor representa una de las noticias positivas dentro de una emergencia que ha dejado un balance devastador.

Las autoridades nepalíes elevaron este domingo a 788 los fallecidos en su territorio. Al sumar las víctimas reportadas por China, el número de muertos en ambos lados de la frontera llegó a 804.

Además, Nepal mantiene un registro de 2.502 personas desaparecidas, mientras que China reporta otras 546 personas sin localizar. En conjunto, son más de 3.000 desaparecidos.

Las cifras todavía pueden cambiar mientras continúan las labores de búsqueda y la identificación de víctimas.

Timure, una de las zonas más golpeadas

La localidad donde fue encontrada la niña está situada en el norte de Nepal, cerca de la frontera con China.

Timure quedó afectada por la enorme avenida de agua que arrasó viviendas, comercios e infraestructura a lo largo de sectores vinculados a los ríos Bhotekoshi y Trishuli.

La fuerza del agua dejó caminos bloqueados y destruyó puentes y construcciones, complicando el ingreso de los equipos de emergencia.

En varios sectores, los rescatistas deben trabajar sobre capas de barro, rocas y restos de viviendas que se han ido compactando con el paso de los días. Esto hace más lenta la búsqueda y reduce las posibilidades de localizar personas con vida bajo los escombros.

Miles de personas participan en la búsqueda

El rescate de la niña no significa que la emergencia haya terminado.

Más de 19.800 integrantes del Ejército y la Policía se encuentran desplegados en Nepal para continuar las operaciones.

Los equipos trabajan tanto en tierra como desde helicópteros, especialmente en aquellas zonas donde las carreteras fueron destruidas o permanecen bloqueadas.

Una parte importante de los esfuerzos está concentrada en las centrales hidroeléctricas que quedaron sepultadas por la riada, donde se teme que haya trabajadores atrapados.

Los helicópteros también han permitido evacuar a personas que permanecían aisladas en sectores de difícil acceso.

Cada hora cuenta

El caso de la niña de Timure demuestra que todavía existen posibilidades de encontrar sobrevivientes incluso después de varios días, pero también evidencia la enorme dificultad de estas operaciones.

A medida que transcurre el tiempo, el barro y los escombros se endurecen, mientras las condiciones del terreno pueden cambiar y generar nuevos riesgos para los rescatistas.

Por eso, los equipos avanzan lentamente y deben evaluar cada punto antes de retirar grandes cantidades de material.

El rescate de la menor se produjo precisamente cuando los hallazgos con vida comenzaban a ser menos frecuentes.

Una historia de esperanza en medio del desastre

La imagen de una niña siendo retirada de entre los escombros después de casi 60 horas se convirtió rápidamente en uno de los símbolos de la operación de rescate en Nepal.

Su supervivencia no cambia la magnitud de la tragedia ni reduce el número de personas que todavía esperan ser localizadas.

Pero sí ofrece un mensaje para los equipos que continúan trabajando: mientras exista una posibilidad de encontrar a alguien con vida, la búsqueda continúa.

Las operaciones de emergencia siguen en marcha y las autoridades mantienen el despliegue de personal, vehículos y helicópteros para llegar a las zonas más afectadas.

Mientras Nepal enfrenta una de sus peores emergencias recientes, el rescate de esta niña recuerda que, incluso entre el barro, las piedras y la destrucción, todavía pueden aparecer historias de supervivencia.

Share This Article
No hay comentarios