Los movimientos ocurrieron durante la madrugada de este lunes en la zona de Coronado, cerca de San José. Las autoridades no reportaron víctimas, aunque sí se registraron daños materiales leves.
Costa Rica registró una serie de movimientos telúricos durante la madrugada de este lunes 24 de agosto de 2026, que fueron sentidos con fuerza en diferentes sectores del Valle Central, incluida la capital, San José.
El primer sismo ocurrió a las 01:37, hora local, y alcanzó una magnitud de 5,4 grados. Su epicentro se ubicó en la zona de Coronado, al noreste de San José, a una profundidad de aproximadamente 7 kilómetros, de acuerdo con la Red Sismológica Nacional de Costa Rica.
Dos minutos después se registró un segundo movimiento de magnitud 4,8, también cerca de Coronado y con una profundidad de 10 kilómetros. Durante las horas posteriores se reportaron varias réplicas de menor intensidad en distintos puntos del Valle Central.
La Comisión Nacional de Emergencias informó que, hasta las primeras horas de la mañana, no existían reportes de personas fallecidas o heridas como consecuencia de los movimientos. Sin embargo, se registró un desprendimiento de tierra en una carretera y daños leves en algunas estructuras.
El sismólogo Lepolt Linkimer explicó que los movimientos estuvieron relacionados con una falla local y fueron superficiales, una característica que contribuyó a que fueran percibidos con mayor intensidad por la población.
La actividad sísmica provocó alarma entre habitantes de San José y otras ciudades del Valle Central. En redes sociales, usuarios compartieron reportes sobre el movimiento de objetos dentro de viviendas y la intensidad con la que sintieron los temblores.
Costa Rica se encuentra en una zona de elevada actividad sísmica y registra movimientos telúricos con frecuencia. Por ello, los especialistas recomiendan mantener activos los protocolos de prevención y contar con un plan familiar de emergencia.
Las autoridades continúan monitoreando la actividad sísmica para determinar la evolución de las réplicas y evaluar posibles afectaciones en infraestructura.


