El Ministerio del Interior anunció que el sistema de videovigilancia de la capital pasará a integrarse directamente al trabajo operativo de la Policía Nacional. La decisión busca mejorar la respuesta frente al delito.
El Ministerio del Interior asumirá el control operativo del Centro de Cámaras de Seguridad de Quito, una decisión anunciada este lunes 10 de agosto por el ministro John Reimberg.
La medida busca que el sistema de videovigilancia de la capital tenga una conexión más directa con las operaciones de la Policía Nacional y permita utilizar las imágenes no solo para registrar delitos, sino también para prevenirlos y facilitar la identificación y captura de sospechosos.
Contratos y sistemas bajo observación
Según explicó Reimberg, existen cámaras vinculadas al proveedor Telconet cuyos servicios permanecen bloqueados y sin regularización desde enero de 2026. El funcionario también cuestionó la ubicación de parte de la infraestructura de conectividad y del centro de datos, que, según su versión, estaría fuera de las salas oficiales de monitoreo.
El ministro señaló además la existencia de las denominadas “salas espejo”, espacios desde los cuales se puede acceder al flujo de las cámaras. Para el Gobierno, esta situación representa una vulnerabilidad que debe ser corregida mediante una mayor centralización y control del sistema.
Cámaras con enfoque preventivo
Reimberg sostuvo que el objetivo es cambiar el uso de la videovigilancia en Quito. La intención, según explicó, es que las cámaras permitan anticiparse a hechos delictivos, seguir los movimientos de quienes los cometen y apoyar las acciones policiales.
El anuncio se produce en un contexto de mayor despliegue de operativos de seguridad en Quito y de preocupación por el avance del crimen organizado en distintas zonas del país.
El ministro descartó que la decisión responda a una disputa política o a un conflicto de competencias y aseguró que la prioridad es mejorar la capacidad de respuesta ante la delincuencia.
El cambio de control abre también una nueva etapa en la gestión de la videovigilancia capitalina, con el desafío de garantizar que la tecnología sea utilizada de manera coordinada, segura y orientada a la protección de los ciudadanos.


