ConQuito identificó las competencias blandas que las empresas consideran claves para contratar y retener talento joven. La comunicación, la resiliencia y la capacidad de adaptación están entre las más valoradas.
Tener un título universitario, conocimientos técnicos o experiencia laboral continúa siendo importante para acceder a un empleo. Sin embargo, las empresas de Quito también están poniendo mayor atención en cómo una persona se comunica, trabaja en equipo, maneja la presión y responde ante los cambios.
Así lo revela un estudio de ConQuito sobre las brechas de habilidades blandas en jóvenes de 18 a 29 años, elaborado a partir de la percepción de 151 empresas. La investigación busca identificar las capacidades que actualmente demanda el mercado laboral y las principales dificultades que enfrentan los jóvenes al ingresar o permanecer en un empleo.
Comunicación y resiliencia, entre las más valoradas
De acuerdo con la encuesta, la comunicación efectiva y la resiliencia y flexibilidad fueron consideradas esenciales por 128 respuestas cada una.
También aparecen entre las competencias relevantes el trabajo en equipo, inteligencia emocional, autogestión y responsabilidad, adaptación al cambio, liderazgo, resolución de problemas complejos y aprendizaje continuo.
El estudio evidencia que las llamadas habilidades blandas tienen un peso cada vez mayor en un mercado laboral marcado por la transformación digital, la inteligencia artificial y nuevas formas de organización del trabajo.
El desafío: conectar capacitación y empleo
ConQuito plantea que esta información puede servir para orientar mejor los procesos de formación hacia las necesidades reales de las empresas. Durante el primer trimestre de 2026, cerca de 6.000 personas participaron en procesos de capacitación y asistencia técnica impulsados por la institución.
La investigación también busca aportar a la preparación de los jóvenes para mejorar sus posibilidades de ingresar y permanecer en el mercado laboral.
El estudio, sin embargo, tiene un alcance descriptivo: las empresas participantes fueron seleccionadas mediante un muestreo no probabilístico, por lo que sus resultados muestran tendencias y percepciones de las organizaciones consultadas, pero no pueden generalizarse estadísticamente a todas las empresas de Quito.


