En el Centro Forense de Machala permanecen piezas anatómicas cuya identidad aún no ha podido ser establecida. Las familias enfrentan la incertidumbre de no saber si corresponden a sus seres queridos desaparecidos.
Los múltiples hallazgos de restos humanos en distintos sectores de la provincia de El Oro han dejado una profunda incertidumbre entre las familias de personas desaparecidas. En el Centro Forense de Machala permanecen piezas anatómicas que todavía no han podido ser identificadas, entre ellas cuatro cabezas humanas.
La situación se vuelve todavía más compleja porque, en algunos casos, los familiares han logrado reconocer determinadas partes de sus seres queridos, pero deben esperar los resultados de los análisis forenses para establecer si otros restos encontrados posteriormente pertenecen a la misma víctima.
Familias esperan respuestas
Una fuente vinculada al Centro Forense de Machala explicó que la identificación de personas desmembradas representa un proceso complejo para los investigadores. Los análisis deben determinar si brazos, piernas, torsos u otras piezas corresponden a una misma persona.
Esta situación ha obligado a algunas familias a enfrentar procesos dolorosos. En determinados casos, los parientes han tenido que realizar velorios únicamente con las partes humanas que lograron ser localizadas, mientras continúan esperando información sobre los restos que permanecen sin identificar.
Uno de los casos mencionados corresponde a una familia que pudo recuperar el cuerpo decapitado de un hombre encontrado en el mar de Puerto Bolívar, pero cuya cabeza todavía no ha sido localizada.
El Oro registra un aumento de hallazgos
La magnitud del problema también se refleja en las cifras recopiladas por los investigadores.
Según información de Inteligencia citada por Extra, entre enero y el 24 de julio de 2026 se habían recogido 52 piezas anatómicas en la provincia de El Oro. La cifra representa un incremento considerable frente a las seis piezas registradas durante el mismo periodo de 2025.
Los hallazgos han continuado durante los últimos días. Esta semana, en diferentes sectores de Machala y Puerto Bolívar, fueron localizadas nuevas piezas humanas.
El miércoles 2 de septiembre, por ejemplo, una cabeza humana fue abandonada dentro de una tienda ubicada en la avenida Bolívar Madero Vargas, en Puerto Bolívar.
Horas antes se habían reportado otros hallazgos en la provincia, mientras que durante la madrugada del jueves 3 de septiembre fueron encontradas más piezas humanas dentro de un recipiente plástico cerca de un establecimiento comercial.
¿Por qué se producen estos crímenes?
La Policía maneja como una de las principales hipótesis que estos hechos estarían relacionados con disputas entre organizaciones criminales que buscan controlar territorios, actividades ilícitas y posiciones dentro de sus estructuras.
Autoridades de El Oro han señalado además que el escenario de violencia se habría agravado tras la liberación de presuntos integrantes o líderes de organizaciones delictivas.
El gobernador de El Oro, Jenner Franco, calificó la situación como “muy compleja” y aseguró que existe coordinación con el Bloque de Seguridad para enfrentar a las organizaciones criminales.
Por su parte, Renato González, jefe policial de la Zona 7, también relacionó el incremento de estos hechos con la liberación de varios presuntos líderes de bandas criminales.
Una provincia golpeada por la violencia
Los investigadores consideran que la violencia en El Oro responde a una disputa territorial entre diferentes estructuras criminales. Un documento de Inteligencia citado por Extra plantea incluso que la provincia podría estar siendo utilizada como una especie de “zona de sacrificio”, en la que los enfrentamientos y hechos violentos concentran la atención de las autoridades.
Mientras la Policía busca determinar quiénes están detrás de los asesinatos y mutilaciones, las familias continúan esperando respuestas sobre sus seres queridos desaparecidos.
Para quienes permanecen en esa incertidumbre, la identificación forense de cada pieza encontrada no representa únicamente un dato policial: significa la posibilidad de dar nombre a una víctima, recuperar sus restos y finalmente despedirla.


