La pesista ecuatoriana se consagró campeona sudamericana en la categoría de 77 kilogramos en Guayaquil. Ganó en arranque, envión y total olímpico, apenas un año después de haber dado a luz.
El regreso de Angie Palacios a las competencias internacionales tuvo un resultado contundente: tres medallas de oro y el título de campeona sudamericana de halterofilia.
La ecuatoriana se impuso este 29 de agosto de 2026 en la categoría de 77 kilogramos, durante el Campeonato Sudamericano que se desarrolla en Guayaquil. Su triunfo llegó después de aproximadamente un año alejada de las competencias internacionales.
Palacios consiguió el primer lugar en las tres modalidades que componen la competencia: arranque, envión y total olímpico.
Una jornada perfecta para la ecuatoriana
La primera medalla llegó en el arranque.
Palacios levantó 108 kilogramos, marca que le permitió quedarse con el oro en esta modalidad.
Después llegó el envión, donde la ecuatoriana alcanzó los 128 kilogramos en su segundo intento.
La suma de ambos movimientos dio como resultado un total olímpico de 236 kilogramos, suficiente para completar el triplete dorado en Guayaquil.
Los resultados confirman que la pesista mantiene su nivel competitivo y que su regreso al escenario internacional no fue únicamente simbólico.
Un regreso después de la maternidad
La historia detrás de este triunfo tiene un componente personal.
Palacios decidió hacer una pausa en su carrera deportiva durante 2025. El 19 de marzo de ese año anunció públicamente su embarazo, lo que significó detener temporalmente sus entrenamientos de alto rendimiento y su participación en el calendario deportivo.
En agosto de 2025 dio a luz.
A partir de entonces comenzó un proceso progresivo de recuperación física y posteriormente retomó sus entrenamientos para volver a competir.
El Campeonato Sudamericano de Guayaquil marcó, por tanto, su regreso a una competencia internacional después de aproximadamente un año de ausencia.
Del embarazo a tres medallas de oro
El resultado adquiere especial relevancia por el tiempo transcurrido entre su maternidad y su regreso competitivo.
La preparación de una deportista de alto rendimiento requiere recuperar fuerza, movilidad, resistencia y capacidad técnica, además de volver a soportar las cargas propias de una disciplina como la halterofilia.
Palacios completó ese proceso y volvió a la plataforma competitiva con 236 kilogramos en el total olímpico.
Su actuación también demuestra que la pausa deportiva no significó el final de su trayectoria internacional.
Una familia ligada a la halterofilia ecuatoriana
Angie Palacios forma parte de una de las familias más reconocidas de la halterofilia nacional.
Es hermana de Neisi Dajomes, campeona olímpica en Tokio 2021 y una de las principales figuras del levantamiento de pesas ecuatoriano.
Las dos hermanas han construido carreras destacadas en una disciplina que se ha convertido en una de las principales fuentes de medallas para Ecuador en competencias internacionales.
Angie, además, consiguió una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de París 2024, resultado que consolidó su presencia entre las mejores levantadoras de pesas del mundo.
La categoría de 77 kilogramos, un nuevo desafío
El triunfo en Guayaquil también representa una etapa diferente en su carrera.
Palacios compitió en la categoría de 77 kilogramos, en un proceso que forma parte de su retorno al alto rendimiento y de su preparación para los próximos compromisos internacionales.
La competencia sudamericana tiene además importancia dentro del camino deportivo hacia Lima 2027, pues el evento forma parte del calendario que permite a los atletas sumar experiencia y resultados rumbo a futuras competencias regionales.
Ecuador vuelve a celebrar en las pesas
El triunfo de Palacios llega en un momento especialmente positivo para la halterofilia ecuatoriana.
En Guayaquil también compite su hermana Neisi Dajomes, quien volvió a las competencias después de 14 meses de ausencia y consiguió igualmente tres medallas de oro en su categoría.
Los resultados de ambas deportistas vuelven a poner a Ecuador en el centro de la competencia sudamericana de levantamiento de pesas.
La presencia de las hermanas Dajomes-Palacios representa además la continuidad de una generación que ha llevado a la halterofilia ecuatoriana a los principales escenarios internacionales.
Más que un regreso
El resultado de Angie Palacios en Guayaquil no se resume únicamente en tres medallas.
Su actuación representa el cierre de un proceso de pausa, recuperación y retorno a la competencia.
Después de convertirse en madre y permanecer aproximadamente un año fuera del circuito internacional, volvió a levantar peso en una plataforma oficial y terminó en lo más alto en las tres modalidades.
108 kilogramos en arranque, 128 en envión y 236 en total olímpico.
Tres cifras que resumen una jornada histórica para la pesista ecuatoriana.
Ahora, el reto será mantener la continuidad competitiva, recuperar progresivamente su mejor nivel y afrontar los próximos desafíos internacionales.
Por lo pronto, su regreso ya tiene una primera respuesta contundente:
Angie Palacios volvió a competir y volvió a ganar.


