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Muere Yayoi Kusama, la artista japonesa que convirtió los lunares en un fenómeno mundial

July Ruiz
4 Min Read
Yayoi Kusama, referente mundial del arte contemporáneo, murió a los 97 años en Tokio.

La reconocida artista de vanguardia falleció a los 97 años en un hospital de Tokio. Su obra, marcada por los lunares, las calabazas y las instalaciones inmersivas, transformó el arte contemporáneo.

El mundo del arte contemporáneo despide a Yayoi Kusama, una de las artistas japonesas más influyentes de las últimas décadas. La creadora falleció el 14 de agosto de 2026, a los 97 años, en un hospital de Tokio, según confirmó el Museo Yayoi Kusama este 27 de agosto.

La causa de su muerte no fue informada inicialmente por su museo; una agencia japonesa posteriormente reportó que Kusama murió por fallo multiorgánico.

Una artista reconocida por sus lunares

Kusama construyó una identidad artística inconfundible a partir de lunares, redes, colores intensos, calabazas e instalaciones de espejos.

Nacida en Matsumoto, Japón, en 1929, comenzó a pintar desde niña y desarrolló desde temprana edad los patrones repetitivos que posteriormente se convertirían en el sello de su carrera.

Su propuesta artística trascendió la pintura y abarcó escultura, performance, instalaciones, literatura y poesía, convirtiéndola en una figura fundamental de la vanguardia internacional.

De Japón a Nueva York

En 1957, Kusama se trasladó a Estados Unidos, donde comenzó a ganar reconocimiento dentro de la escena artística de Nueva York.

En esa etapa desarrolló sus famosas pinturas de redes infinitas y participó en propuestas experimentales que desafiaron los límites del arte de la época. También realizó performances y obras vinculadas con movimientos de vanguardia y protesta.

Su trayectoria la llevó a exponer en instituciones como el MoMA de Nueva York, Tate Modern de Londres, Centro Pompidou de París y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid, entre otros espacios internacionales.

Las salas que parecían no tener fin

Una de sus contribuciones más reconocidas son las Infinity Mirror Rooms, instalaciones inmersivas que utilizan espejos, luces y repeticiones para crear la sensación de encontrarse dentro de un espacio infinito.

Estas obras ayudaron a acercar el arte contemporáneo a nuevas audiencias y se convirtieron en algunas de las experiencias artísticas más populares del mundo.

Sus esculturas de calabazas amarillas con lunares negros también se transformaron en uno de los símbolos más reconocibles de su producción.

Una vida dedicada a crear

Kusama regresó a Japón en la década de 1970 y, desde entonces, continuó desarrollando su trabajo artístico. Vivió voluntariamente en una institución psiquiátrica en Tokio y mantuvo su producción creativa durante décadas.

El Museo Yayoi Kusama destacó que continuó pintando hasta sus últimos días, manteniendo su compromiso con la creación artística.

A lo largo de su carrera recibió importantes reconocimientos, entre ellos el Praemium Imperiale y la Orden de la Cultura de Japón.

Su influencia también llegó a la moda y la cultura popular. En 2012 colaboró con Louis Vuitton, llevando sus característicos lunares a una colección que amplió todavía más su presencia internacional.

Un legado que continuará

La muerte de Kusama cierra una trayectoria de casi ocho décadas de creación, pero su obra permanecerá expuesta en museos, galerías y espacios públicos de diferentes países.

Su museo en Tokio confirmó que la exposición KUSAMA’s POP continuará abierta hasta el 30 de agosto, como estaba previsto.

Yayoi Kusama deja así un legado que convirtió la repetición en lenguaje artístico y los lunares en una expresión reconocible en todo el mundo.

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