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Matrimonio infantil sigue siendo un desafío en Ecuador y América Latina

July Ruiz
4 Min Read
El caso de una niña peruana rescatada en Pastaza reavivó el debate sobre el matrimonio infantil.

El rescate de una niña peruana de 10 años en la Amazonía ecuatoriana, quien presuntamente había sido entregada para casarla con un hombre de 50 años, volvió a poner en el centro del debate la situación de los matrimonios y uniones infantiles en Ecuador y otros países de América Latina y el Caribe. El caso fue investigado durante dos meses y el operativo se realizó en la comunidad Espejo, a orillas del río Tigre, en Pastaza.

La investigación permitió conocer que, aproximadamente un mes antes del rescate, se habría producido un intercambio transfronterizo de dos menores entre comunidades indígenas de Ecuador y Perú. Durante el operativo fue detenido un hombre de 50 años, quien posteriormente recuperó su libertad, mientras las autoridades continúan investigando las circunstancias del caso.

Pobreza y falta de oportunidades, entre las principales causas

De acuerdo con especialistas y organizaciones citadas por Primicias, la pobreza, el acceso limitado a la educación y la falta de oportunidades económicas están entre los principales factores que favorecen las uniones tempranas.

A esto se suman la desigualdad de género, determinadas normas sociales, la inseguridad y la violencia. En algunos contextos, las uniones pueden ser vistas como una alternativa para conseguir estabilidad económica o protección, aunque terminan colocando a niñas y adolescentes en situaciones de mayor vulnerabilidad.

La organización Girls Not Brides estima que 12 millones de niñas y adolescentes se casan o forman una unión antes de cumplir 18 años cada año en el mundo, lo que equivale aproximadamente a 23 cada minuto.

Ecuador prohíbe el matrimonio antes de los 18 años

En Ecuador, el matrimonio de personas menores de 18 años está prohibido desde 2015. Sin embargo, esto no significa que hayan desaparecido las uniones tempranas, pues algunas niñas y adolescentes permanecen en relaciones de pareja hasta alcanzar la mayoría de edad y posteriormente formalizan su vínculo.

Un estudio realizado en cinco ciudades ecuatorianas por Unicef, Plan International y UNFPA identificó que las condiciones de pobreza pueden llevar a algunas familias y adolescentes a considerar las uniones tempranas como una alternativa para mejorar sus condiciones de vida.

Estas situaciones también pueden afectar directamente la continuidad educativa. Las investigaciones citadas señalan que las uniones tempranas constituyen un factor importante de exclusión de niñas y adolescentes del sistema educativo, limitando posteriormente sus oportunidades laborales y económicas.

Educación y protección son claves para prevenirlas

Entre las consecuencias asociadas a los matrimonios y uniones infantiles están una mayor exposición a embarazos adolescentes, abandono o interrupción de los estudios y violencia dentro del hogar. También existe un riesgo de abuso sexual y otras formas de vulneración de derechos.

Expertos y organizaciones internacionales consideran que una de las principales estrategias para prevenir estas situaciones es garantizar que las niñas y adolescentes permanezcan en el sistema educativo, tengan acceso a servicios de protección y puedan continuar su formación hasta la educación superior.

El caso ocurrido en Pastaza evidencia que, aunque Ecuador cuenta con una prohibición legal del matrimonio infantil, persisten desafíos relacionados con las uniones tempranas, la pobreza, la protección de menores y las dinámicas transfronterizas, especialmente en comunidades con limitado acceso a servicios estatales.

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