El movimiento telúrico ocurrió a las 04:34 de este sábado 15 de agosto. Su epicentro fue localizado a 9,42 kilómetros de Sangolquí y tuvo una profundidad de 10 kilómetros.
Un sismo de magnitud 2,9 se registró durante la madrugada de este sábado 15 de agosto de 2026 en los alrededores de Quito, de acuerdo con información del Instituto Geofísico.
El movimiento ocurrió a las 04:34 y tuvo una profundidad de 10 kilómetros.
Según el reporte citado, el epicentro se ubicó aproximadamente a 9,42 kilómetros de Sangolquí, por lo que el temblor fue percibido principalmente en sectores de los valles de Los Chillos, Cumbayá y Tumbaco, además de zonas del oriente de Quito.
Un movimiento de baja magnitud
La magnitud registrada fue de 2,9, por lo que se trató de un movimiento de baja intensidad. Sin embargo, los sismos superficiales y cercanos a zonas pobladas pueden ser percibidos por la ciudadanía, incluso cuando su magnitud no es elevada.
La ubicación del epicentro, cercana a Sangolquí y a sectores densamente poblados de los valles de Quito, explica que algunas personas hayan reportado haber sentido el movimiento durante las primeras horas de la mañana.
¿Qué hacer después de un sismo?
Ante un movimiento telúrico, las autoridades recomiendan mantener la calma y verificar el entorno antes de desplazarse.
Después de un sismo es importante:
- Revisar si existen daños estructurales visibles.
- Alejarse de ventanas, vidrios u objetos que puedan caer.
- Verificar posibles fugas de gas o daños en instalaciones eléctricas, sin exponerse al peligro.
- Utilizar el teléfono únicamente cuando sea necesario, especialmente para emergencias.
- Mantenerse informado mediante canales oficiales.
- Evitar difundir información no confirmada o rumores.
Si se presentan réplicas, se debe mantener la calma y volver a aplicar las medidas de protección correspondientes.
La prevención sigue siendo clave
Aunque el sismo registrado en la madrugada tuvo una magnitud de 2,9, estos eventos recuerdan la importancia de contar con un plan familiar de emergencia, conocer las rutas de evacuación y tener preparada una mochila de emergencia.
En Ecuador, un país ubicado en una zona de alta actividad sísmica, la preparación puede marcar una diferencia importante ante movimientos de mayor intensidad.


