El movimiento tuvo como epicentro San José del Palmar, en Chocó, el mismo punto donde ocurrió el terremoto de magnitud 7,4 del pasado lunes. El temblor obligó a suspender temporalmente las labores de rescate.
Colombia volvió a estremecerse este jueves 13 de agosto, cuando una réplica de magnitud 4,2 sacudió una de las zonas más afectadas por el terremoto registrado el lunes.
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el epicentro se ubicó en el municipio de San José del Palmar, departamento de Chocó, exactamente en la misma zona donde se originó el terremoto de magnitud 7,4.
El movimiento fue percibido con fuerza en Chocó, Valle del Cauca y Risaralda, tres de las regiones que también sufrieron los mayores impactos del terremoto principal.
El temblor interrumpió los rescates
La réplica generó temor entre los habitantes y llevó a los equipos de emergencia a detener temporalmente las labores de búsqueda y rescate, mientras se evaluaban las condiciones de seguridad en las estructuras afectadas.
Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre nuevas víctimas mortales ni derrumbes provocados directamente por esta réplica.
El movimiento se convirtió en una de las réplicas más fuertes registradas desde el terremoto de 7,4. Según el SGC, desde el sismo principal se han contabilizado más de 160 réplicas en Colombia.
De ellas, 12 han superado la magnitud 3 y dos han sido mayores a 4.
El balance de la tragedia
Mientras continúan las labores de atención y búsqueda, el balance oficial del terremoto mantiene cifras preocupantes:
- 265 personas fallecidas.
- 3.494 personas heridas.
- 53.816 personas afectadas.
- 496 personas permanecen desaparecidas.
La emergencia ha golpeado especialmente a comunidades con altos niveles de vulnerabilidad, mientras los organismos de socorro mantienen operativos en las zonas donde todavía existe la posibilidad de encontrar sobrevivientes.
Colombia mantiene la emergencia
Ante la magnitud de la tragedia, el Gobierno colombiano declaró una emergencia económica para facilitar la movilización de recursos nacionales e internacionales destinados a la reconstrucción de infraestructura y la atención de las personas afectadas.
La aparición de nuevas réplicas mantiene en alerta a las autoridades y a los equipos de rescate, que deben evaluar constantemente la estabilidad de las estructuras antes de ingresar a zonas afectadas.


