Diego Latorre, especialista en gestión inteligente de herramientas de IA/Para Notimercio
Cowork representa el momento en que dejamos de hablar con la IA para empezar a trabajar ya genuinamente junto a ella. Nuestro nuevo rol profesional será definir problemas claros y supervisar soluciones efectivas.
Hace casi un mes atrás, Claude; uno de los modelos de IA más utilizados en el actualmente, lanzó una función que muchos “early adopters” consideran revolucionaria. Personalmente, no le daba mucho crédito hasta que la probé y honestamente, tuve que replantearme por completo todo lo que creía saber sobre productividad.
La diferencia que nadie te explica bien
Hasta ahora, mi relación con la IA era puramente transaccional: yo preguntaba, ella respondía, yo ejecutaba y así se cerraba el ciclo. Sin embargo, Cowork me sorprendió. Para empezar, le dije «organiza mi carpeta de Descargas » y simplemente… lo hizo. Escaneó cerca de 400 archivos, detectó duplicados por contenido (no solo por nombre), creó carpetas temáticas inteligentes y me consultó antes de eliminar cualquier cosa sospechosa. Una tarea que normalmente me habría consumido tres horas quedó resuelta en minutos.
Lo verdaderamente fascinante es entender cómo opera técnicamente: funciona dentro de una máquina virtual completamente aislada del computador. Nada sube a la nube sin una autorización explícita. Puede leer archivos locales, generar presentaciones completas respetando una identidad corporativa de marca e incluso investigar en internet mediante la extensión de Chrome. Además, los nuevos plugins para departamentos específicos permiten conectar un CRM o automatizar revisiones de documentos.
Ahora bien, hay que hablar de su costo
Aquí viene la parte incómoda que pocos mencionan. Esta potencia tiene un precio considerable. Aunque ya está disponible para usuarios Pro ($20 USD/mes), las tareas agénticas consumen tokens como una máquina tragamonedas. Una sesión medianamente intensa puede equivaler fácilmente a docenas de conversaciones normales.
Para uso profesional serio y sostenido, el plan Max ($100-$200 USD/mes) se vuelve prácticamente obligatorio. Y establecer la relación costo beneficio es fundamental: si tu hora profesional vale más de $50 y logras ahorrar cinco horas mensuales, la inversión se justifica.
Sus limitaciones actuales
No obstante, no todo es perfecto, y sería irresponsable no mencionarlo. De momento, solo funciona en sistemas Mac. No conserva memoria de conversaciones anteriores entre sesiones. Y existe un riesgo real: archivos maliciosos descargados podrían contener instrucciones ocultas capaces de manipular al agente. Por eso Anthropic recomienda explícitamente no otorgarle acceso a carpetas con información financiera o datos sensibles.
Pero, que se viene a futuro…
En definitiva, quienes dominen estas herramientas obtendrán una ventaja operativa brutal frente a su competencia. La brecha entre early adopters y rezagados se ampliará dramáticamente. Sobre todo, cuando llegue el soporte para Windows y la memoria persistente, ya que, estaremos ante un real asistente con conocimiento institucional activo.





