Este 8 de septiembre se cumplen 48 años desde que Quito fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. La ciudad celebra con actividades culturales, recorridos y conciertos gratuitos.
Quito fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO el 8 de septiembre de 1978. Cuarenta y ocho años después, su Centro Histórico sigue siendo uno de los grandes símbolos de la ciudad y una de las razones por las que la capital ecuatoriana ocupa un lugar especial en la memoria cultural del país.
La UNESCO reconoció a Quito por el valor excepcional de su patrimonio urbano, arquitectónico y artístico. El Centro Histórico conserva una estructura que mantiene la relación entre la ciudad, su topografía y la arquitectura desarrollada durante siglos, además de la influencia de la Escuela Quiteña en el arte, la escultura y la pintura.
Una ciudad donde el patrimonio sigue vivo
La declaratoria no se limita a iglesias, plazas o edificios antiguos. También implica conservar espacios públicos, bienes muebles, zonas arqueológicas y expresiones culturales que forman parte de la identidad quiteña.
El Municipio, a través del Instituto Metropolitano de Patrimonio, mantiene trabajos de conservación, mantenimiento y restauración en áreas históricas y patrimoniales, tanto urbanas como rurales.
Este año, la celebración por los 48 años incluye exposiciones, recorridos, actividades familiares, jornadas de diálogo y conciertos gratuitos durante septiembre.
Entre las propuestas destaca “Sonidos de la Memoria”, una serie de presentaciones que recupera parte del patrimonio musical de Quito. La programación comienza este martes 8 de septiembre en el Teatro Capitol con la Orquesta de Instrumentos Andinos y continuará durante varios días con pasillos, sanjuanitos, música ecuatoriana de los años 50 y 60, guitarras y repertorios tradicionales.
Quito fue una de las primeras
En 1978, Quito y las Islas Galápagos estuvieron entre los primeros bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial durante la segunda sesión del Comité de Patrimonio Mundial.
La UNESCO mantiene a Quito inscrita bajo los criterios relacionados con el intercambio de valores humanos y con la conservación de un conjunto urbano y arquitectónico excepcional.
Ese reconocimiento cumplirá este martes 48 años, pero su significado va más allá de una fecha: obliga a conservar una ciudad donde conviven iglesias, conventos, plazas, barrios, oficios, música, memoria y vida cotidiana.
Y quizá ahí está la razón por la que el patrimonio de Quito sigue teniendo sentido: no es solo algo que se mira, sino algo que todavía se habita.


