Luciana Caicedo Martinich, de 20 años, cuestionó los mensajes publicados en redes sociales tras la muerte de su madre y pidió respeto para su familia, especialmente para su hermana menor.
A pocos días de la muerte de Mónica Martinich, la joven que se identifica como su hija, Luciana Caicedo Martinich, rompió el silencio ante los comentarios que comenzaron a circular en redes sociales después del atropellamiento que terminó con la vida de la corredora.
A través de una publicación en Instagram, Luciana contó que encontró mensajes en los que algunas personas responsabilizaban a su madre por el siniestro e incluso expresiones ofensivas relacionadas con su muerte. Frente a ello, decidió pronunciarse para defender su memoria y pedir respeto para su familia.
“Mi mamá merece respeto”
Luciana recordó a Mónica no solo como una corredora, sino como madre, hija, hermana, prima, tía y amiga. Para ella, además, era su pilar y su mejor amiga.
La joven contó que, aunque durante dos años vivió lejos de su madre, ambas mantenían una comunicación constante y podían pasar horas hablando. Aseguró que Mónica fue una persona fundamental en su vida y que buena parte de quien es actualmente se lo debe a ella.
En su mensaje, también recordó una enseñanza que recibió de su madre: defenderse frente a las injusticias, pero evitar hablar cuando no se tiene algo bueno que aportar.
Luciana cuestiona los comentarios contra su madre
Uno de los motivos que llevó a la joven a escribir públicamente fue encontrar mensajes que, según relató, culpaban a Mónica por su propia muerte.
La corredora de 38 años murió el 4 de septiembre, luego de ser atropellada mientras realizaba una actividad deportiva en la avenida Samborondón. Las circunstancias del hecho continúan bajo investigación.
Luciana cuestionó que, en medio del dolor de una familia que acaba de perder a un ser querido, algunas personas opten por emitir juicios sin conocer completamente lo ocurrido.
Su mensaje también estuvo dirigido a quienes difundieron fotografías relacionadas con el fallecimiento.
La preocupación por su hermana de 12 años
Uno de los puntos que más preocupa a Luciana es el impacto que las publicaciones pueden tener en su hermana menor, de 12 años.
La joven señaló que, a sus 20 años, puede comprender y procesar muchas de las imágenes y comentarios que encuentra en internet. Sin embargo, pidió considerar qué significa para una niña encontrarse en redes sociales con fotografías y mensajes relacionados con la muerte de su propia madre.
Por ello, pidió que se deje de compartir contenido que pueda aumentar el dolor de la familia y que se respete su proceso de duelo.
Mónica estaba entrenando para una maratón
En su publicación, Luciana también quiso recordar la pasión que tenía su madre por el running.
Mónica entrenaba con disciplina para cumplir uno de sus objetivos deportivos: convertirse en maratonista. Para su hija, correr era mucho más que una actividad física; era una pasión que había incorporado a su vida con constancia y determinación.
La muerte ocurrió precisamente cuando realizaba una actividad que formaba parte de su rutina deportiva.
¿Qué se sabe del vehículo involucrado?
Mientras la familia atraviesa el duelo, la investigación sobre el atropellamiento continúa.
La Policía localizó en Colimes una camioneta que estaría vinculada con el hecho y dos personas fueron aprehendidas. Las autoridades deberán determinar las circunstancias exactas del siniestro y establecer quién conducía el vehículo al momento del atropellamiento.
El caso también generó una manifestación de solidaridad de corredores, ciclistas, familiares y amigos, quienes días después recorrieron parte de la ruta en la que Mónica acostumbraba entrenar para reclamar mayor seguridad vial y justicia.
“Dejen descansar en paz a mi mamá”
El mensaje de Luciana concluyó con un pedido dirigido a quienes continúan comentando y compartiendo contenido sobre la muerte de Mónica.
La joven pidió que ella, su hermana y el resto de la familia puedan despedir a la corredora con amor, respeto y dignidad.
Su pronunciamiento vuelve a poner sobre la mesa el impacto que pueden tener las redes sociales después de una tragedia: además de informar, la difusión de imágenes, comentarios y especulaciones puede afectar directamente a las familias de las víctimas.
“Dejen descansar en paz a mi mamá”, fue el pedido con el que Luciana cerró su mensaje.


