La Policía descartó la presencia de explosivos en la universidad. El joven que realizó la llamada al ECU 911 fue retenido y su versión está bajo investigación.
La amenaza de bomba que obligó a evacuar la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) dio un giro este miércoles 2 de septiembre. Después de revisar el campus y descartar la presencia de explosivos, la Policía identificó al estudiante desde cuyo teléfono se realizó la llamada que activó la emergencia.
El joven, estudiante de la Facultad de Medicina, aseguró a los agentes que dos hombres vestidos de terno lo habrían abordado, empujado y amenazado para obligarlo a comunicarse con el ECU 911 y alertar sobre una supuesta bomba dentro de la universidad.
La versión fue recogida por la Policía y ahora deberá ser comprobada como parte de la investigación. El estudiante fue retenido con fines investigativos, por lo que todavía no se ha establecido públicamente qué ocurrió antes de la llamada ni quiénes serían los dos hombres mencionados por el joven.
La Policía descartó la presencia de explosivos
La alerta se recibió cerca de las 10h30 y provocó la evacuación de estudiantes, docentes y trabajadores de la PUCE. Equipos especializados ingresaron al campus, mientras en los alrededores se aplicaron restricciones de tránsito en la avenida 12 de Octubre.
La emergencia también llevó a la Escuela Politécnica Nacional, ubicada en el mismo sector, a tomar medidas preventivas con parte de su comunidad. Tras la inspección, la Policía descartó la presencia de explosivos en las instalaciones de la Católica. La PUCE decidió mantener suspendidas sus actividades académicas durante el resto del miércoles.
Horas después, una segunda alerta movilizó a unidades especializadas hacia la Universidad Central del Ecuador. Allí tampoco se encontraron explosivos. Hasta el momento, las autoridades no han establecido públicamente una relación entre ambos episodios.


