La Fundación Colegio Americano de Quito inauguró su nuevo campus en Puembo, con una inversión cercana a $60 millones de dólares. La ceremonia oficial del corte de cinta contó con la presencia de la vicepresidenta de la República del Ecuador, María José Pinto, quien, junto con el Consejo Administrativo, directivos y la comunidad académica y estudiantil, dio inicio a esta nueva etapa, que posiciona a la infraestructura educativa privada, como un referente que integra innovación, tecnología, sostenibilidad y compromiso social.
Después de 86 años de trayectoria, el Colegio Americano abre su nueva sede, ubicada en una extensión de 14,5 hectáreas, con 46.000 m² de espacios pedagógicos, más del doble de los destinados al aprendizaje en el campus anterior. Matiene una capacidad para 2.450 estudiantes y destina el 40% de su terreno a áreas exteriores. Estos espacios están organizados de acuerdo con las distintas etapas educativas: Early Years, Primaria y Secundaria.
En cuanto al diseño arquitectónico, el nuevo campus incorpora tendencias internacionales de infraestructura educativa y busca transformar la manera en que los estudiantes aprenden, colaboran y se relacionan con su entorno. Aulas, Learning Commons y áreas verdes se conectan para flexibilizar y extender el aprendizaje más allá del salón de clases, incorporando el concepto del entorno como “tercer maestro”.
“Este campus abre un nuevo capítulo en esta historia y nos da la oportunidad de proyectarla hacia las próximas generaciones y de aprovechar las nuevas formas de enseñar, de aprender, de encontrarnos y de aportar a nuestra comunidad. Ese es el verdadero sentido: asegurar una educación académicamente exigente, y profundamente humana”.
Cristina Pachano / Directora general de la Fundación Colegio Americano de Quito.
Por su parte, la vicepresidenta de la República, María José Pinto, destacó que la inauguración del nuevo campus representa la continuidad de un legado educativo y, al mismo tiempo, la responsabilidad de proyectarlo hacia las nuevas generaciones.
“Un legado no es solamente aquello que recibimos. Es aquello que decidimos hacer con lo que recibimos”, expresó.
Así también, el nuevo campus fue diseñado para avanzar hacia la certificación ambiental internacional LEED for Campus (Leadership in Energy and Environmental Design) con cinco edificios diseñados bajo los estándares LEED del U.S. Green Building Council (USGBC), referente internacional en construcción sostenible. Con ello, se convertirá en el primer campus educativo del Ecuador en contar con esta certificación.
Aproximadamente el 14% de la energía del campus provendrá de paneles solares. Además, estrategias pasivas de iluminación natural y ventilación permiten reducir en un 30% el uso de energía. El proyecto contempla también captación de agua lluvia, reutilización de aguas grises, materiales de bajas emisiones. Así también integra criterios de bienestar interior relacionados con la calidad del aire, el confort térmico y el acondicionamiento acústico.
El proyecto incluye acciones de recuperación ambiental, como la limpieza de la quebrada, y la siembra de alrededor de 700 árboles nativos y agroforestales y cerca de 10.000 plantas nativas y polinizadoras.
El nuevo campus amplía los espacios destinados al deporte, el arte y la innovación. Esta última se potencia con áreas como makerspaces y Kitchen Lab, a las que se sumará el Innovation Center, concebido para integrar ciencia, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas.
En el ámbito deportivo, el campus incrementa en 30 % sus áreas deportivas, ampliando los espacios destinados a la actividad física y al desarrollo integral de los estudiantes. 23 instalaciones, entre ellas nueve canchas de fútbol —dos reglamentarias FIFA—, pista atlética y canchas de básquet, vóley y futsal. Esta infraestructura posiciona al Colegio Americano como sede de competencias y eventos internacionales.
En materia de responsabilidad social, el proyecto contempla una inversión de USD 475.000 en movilidad y seguridad para el sector, destinada a estudios viales, mejoramiento de vías, semaforización y señalización. Entre las intervenciones realizadas constan más de 750 metros lineales de adoquinado y bordillos en la calle Velasco Ibarra y más de 650 metros de mantenimiento y mejoramiento vial. Asimismo, durante la construcción del campus, se generaron más de 1.500 empleos directos e indirectos.
“Estamos inaugurando una casa, pero vamos a preservar la misma esencia del Colegio Americano. Este colegio no se define por su edificio; se define por sus valores, las tradiciones, los alumnos y por todos esos líderes que contribuyen a mejorar Ecuador y el mundo”.
Agustín Acosta / Presidente del Consejo de Administración de la Fundación Colegio Americano de Quito..


