Richard Carapaz atacó en el tramo final de la novena etapa, terminó noveno en el Alto de Aitana y escaló al quinto puesto de la clasificación general. Enric Mas ganó la jornada y reforzó su liderato en una Vuelta a España que quedó completamente abierta tras el abandono de Tadej Pogacar.
La Vuelta a España 2026 tiene un nuevo escenario. Después de la inesperada salida de Tadej Pogacar, la carrera afrontó este domingo su primera gran prueba de montaña con una clasificación general mucho más abierta.
Enric Mas aprovechó la oportunidad. El español del Movistar Team ganó la novena etapa, disputada entre Villajoyosa y el Alto de Aitana, y confirmó que está dispuesto a defender el maillot rojo.
Pero detrás del líder también apareció un nombre que interesa especialmente a Ecuador: Richard Carapaz.
El ciclista carchense terminó en el noveno lugar de la etapa, a 54 segundos del ganador, y logró subir una posición en la clasificación general. Ahora ocupa el quinto puesto, a 3 minutos y 26 segundos de Mas.
Carapaz probó el ataque
La etapa tenía todos los ingredientes para producir movimientos entre los favoritos.
Fueron 187,4 kilómetros desde Villajoyosa hasta la cima del Alto de Aitana, en una jornada de alta montaña que acumuló cerca de 5.000 metros de desnivel.
Con la carrera entrando en sus kilómetros decisivos, Carapaz decidió no esperar al último momento.
El ecuatoriano atacó cuando faltaban aproximadamente cinco kilómetros para la meta y consiguió salir del grupo principal. En su movimiento alcanzó al colombiano Santiago Buitrago, pero posteriormente ambos fueron absorbidos por el grupo de favoritos.
El ataque no le permitió pelear por la victoria de etapa, pero sí mostró que el corredor del EF Education-EasyPost está dispuesto a asumir un papel ofensivo en esta nueva configuración de la carrera.
Enric Mas convierte el maillot rojo en una victoria
La pelea por la etapa terminó concentrándose en los corredores que encabezaban la clasificación.
Enric Mas, Oscar Onley y Primoz Roglic llegaron a los kilómetros finales con opciones de victoria. El español consiguió imponerse a Onley en el tramo decisivo y cruzó la meta con un tiempo de 5 horas, 10 minutos y 40 segundos.
Onley terminó segundo con el mismo tiempo, mientras Roglic llegó tercero, a 12 segundos. Felix Gall fue cuarto, a 18 segundos. Carapaz cruzó la línea en novena posición, a 54 segundos.
La victoria tiene un valor adicional para Mas: fue su primer triunfo vistiendo el maillot rojo.
Una clasificación mucho más abierta
La salida de Pogacar en la etapa anterior cambió completamente las previsiones de esta edición de la Vuelta.
El esloveno abandonó la competencia después de una caída en la octava etapa, dejando el liderato en manos de Mas y abriendo una disputa entre varios corredores que ahora tienen posibilidades reales de pelear por la clasificación general.
Después de nueve etapas, Mas lidera con 28:34:03.
Primoz Roglic es segundo, a 1:18; Felix Gall ocupa el tercer lugar, a 1:39; Oscar Onley es cuarto, a 2:20; y Carapaz aparece quinto, a 3:26.
Para el ecuatoriano, la diferencia todavía representa un desafío, pero también una oportunidad. Está dentro del grupo de corredores que pueden modificar la clasificación en las próximas jornadas de montaña.
¿Qué necesita Carapaz para acercarse al liderato?
La respuesta estará en las próximas etapas de alta montaña.
Carapaz tiene una característica que puede resultar decisiva en una carrera de tres semanas: su capacidad para atacar cuando la carretera se vuelve más exigente y su experiencia para administrar esfuerzos en las grandes vueltas.
El ecuatoriano no necesita ganar una etapa para acercarse al podio. Reducir progresivamente la diferencia con Mas, Roglic y Gall será suficiente para convertirlo en un candidato cada vez más peligroso.
La estrategia también dependerá de cómo se comporte el equipo Movistar defendiendo el liderato. Con varios corredores separados por pocos minutos, cada subida puede cambiar nuevamente el orden de la clasificación.
La Vuelta comienza una segunda historia
El abandono de Pogacar dejó una carrera diferente a la que comenzó en Mónaco.
Ahora Enric Mas tiene el maillot rojo, pero no una ventaja definitiva. Roglic, Gall, Onley y Carapaz permanecen suficientemente cerca para plantear una amenaza en las próximas etapas.
La novena jornada dejó, además, una conclusión importante: Carapaz no está fuera de la pelea.
Su ataque en Aitana no terminó en victoria, pero sí confirmó que el ecuatoriano está dispuesto a buscar tiempo y protagonismo cuando la carrera entre en su fase decisiva.
Después del primer día de descanso, la Vuelta tendrá todavía muchas oportunidades para que la clasificación vuelva a cambiar.
Y para Ecuador, la mirada estará puesta en el corredor carchense: quinto en la general, a 3:26 del líder y todavía con montaña por delante.


