La medida amplía una restricción que ya se aplicaba en niveles educativos inferiores y busca reducir distracciones dentro de los centros de enseñanza.
Francia ampliará desde el inicio del nuevo año escolar la prohibición del uso de teléfonos móviles a los establecimientos de educación secundaria. La decisión fue confirmada por el Gobierno francés después de que el Consejo Constitucional no presentara objeciones contra esta parte de la normativa.
La medida fue promulgada por decisión del presidente Emmanuel Macron y contempla que los estudiantes de los liceos y colegios secundarios no puedan utilizar sus teléfonos móviles dentro de los centros educativos. Hasta ahora, la restricción ya alcanzaba a las escuelas primarias y a los institutos de enseñanza intermedia, principalmente para estudiantes de entre 11 y 15 años.
Con la ampliación, Francia busca avanzar hacia espacios educativos con menos distracciones digitales y mayor concentración en las actividades académicas. El debate sobre el uso de celulares en las aulas se ha extendido en distintos países debido a sus posibles efectos sobre la atención, la convivencia escolar y el aprendizaje.
La decisión ocurre además en medio de una discusión más amplia sobre el acceso de niños y adolescentes a las plataformas digitales. El Parlamento francés había aprobado una restricción para impedir que menores de 15 años accedan a determinadas redes sociales, pero esta parte de la legislación fue frenada por el Consejo Constitucional.
El Gobierno de Macron, sin embargo, mantiene su intención de avanzar con nuevas medidas para proteger a los menores en el entorno digital. El primer ministro, Sébastien Lecornu, deberá preparar una nueva versión del proyecto relacionado con las redes sociales, con la expectativa de establecer un marco legal durante la primavera.
La experiencia francesa forma parte de una tendencia internacional que busca establecer límites al uso de dispositivos móviles durante la jornada escolar. Países y sistemas educativos han optado por diferentes modelos, desde prohibiciones completas hasta restricciones durante las clases y excepciones para actividades pedagógicas o situaciones de emergencia.
El reto para las instituciones educativas está en definir cómo aplicar estas medidas sin perder las ventajas que puede ofrecer la tecnología cuando se utiliza con fines académicos. En Francia, la nueva normativa abre nuevamente el debate sobre cuánto espacio deben ocupar los teléfonos inteligentes en la vida escolar de niños y adolescentes.


