Investigadores de la Universidad Estatal de San José analizaron miles de años de registros geológicos y encontraron indicios de una tasa de desplazamiento mayor en las montañas de Santa Cruz.
Un nuevo análisis geológico vuelve a poner bajo atención a la falla de San Andrés, una de las estructuras tectónicas más estudiadas de California. Investigadores de la Universidad Estatal de San José encontraron indicios de que el segmento ubicado en las montañas de Santa Cruz podría estar desplazándose a una velocidad superior a la considerada en estimaciones anteriores.
La investigación está encabezada por la geóloga Kim Blisniuk y se basa en el estudio de huellas que antiguos terremotos dejaron sobre el terreno. El equipo analizó formaciones geológicas en el área de Sanborn County Park, cerca de Saratoga, y utilizó técnicas de datación para reconstruir el comportamiento de la falla durante aproximadamente los últimos 10.000 años.
Uno de los puntos centrales del análisis es que el movimiento de este tramo de la falla habría sido más constante de lo que se pensaba a medida que avanza hacia las montañas de Santa Cruz. Estudios anteriores habían considerado periodos de tiempo más cortos y planteaban que el desplazamiento podía disminuir hacia el sur.
Los nuevos datos podrían modificar la evaluación del riesgo sísmico en esta zona de California. Una mayor velocidad de desplazamiento implica que la falla puede acumular y liberar tensión tectónica de una manera diferente a la contemplada en algunos modelos anteriores. Sin embargo, esto no significa que un terremoto de gran magnitud sea inminente.
Los propios investigadores mantienen cautela sobre las conclusiones. El trabajo todavía está pendiente de publicación formal y revisión científica, por lo que sus resultados deben ser evaluados por otros especialistas antes de incorporarse plenamente a los modelos de amenaza sísmica.
La investigación se suma a décadas de estudios sobre el comportamiento de la falla de San Andrés. Trabajos anteriores de Blisniuk y otros científicos ya habían identificado tasas importantes de desplazamiento en diferentes segmentos de este sistema tectónico.
La falla de San Andrés forma parte del límite entre las placas del Pacífico y Norteamericana y se extiende por gran parte de California. Su comportamiento es monitoreado permanentemente debido a la posibilidad de que produzca terremotos de gran magnitud.
Los especialistas recuerdan que detectar movimiento o acumulación de tensión en una falla no permite establecer una fecha para un terremoto. Por ello, el hallazgo no debe interpretarse como una predicción sísmica, sino como nueva información para comprender mejor el comportamiento de una zona geológicamente activa.
La principal recomendación continúa siendo la preparación. Contar con suministros de emergencia, conocer las rutas de evacuación y establecer planes familiares ante un terremoto son medidas que pueden reducir los riesgos cuando ocurra un movimiento sísmico, independientemente de cuándo suceda.


