Cigarrillos, ropa usada, perfumes, calzado, celulares y bebidas forman parte de los productos retenidos durante operativos realizados en diferentes puntos del país.
El Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (SENAE) reforzó durante esta semana sus acciones de control contra el comercio ilícito y realizó intervenciones en varias provincias, con decomisos que, en los casos que ya cuentan con avalúo, superan los USD 449.000.
Uno de los principales procedimientos se desarrolló en Santo Domingo, donde las autoridades interceptaron 30 pacas con 300.000 cigarrillos de marcas cuya importación está prohibida. La carga fue valorada en aproximadamente USD 75.000. El conductor del vehículo que transportaba la mercancía consiguió escapar.
En Guayaquil, los controles permitieron localizar 650 bultos de ropa usada en una bodega del sector El Fortín, con un valor estimado de USD 260.000. También fueron encontradas 78 pacas de prendas en la avenida Felipe Pezo, valoradas en unos USD 66.000.
El control aduanero también se extendió a Quito. En Guamaní fueron retenidos 600 perfumes que eran transportados en un furgón y cuyo valor estimado alcanza los USD 48.000. Además, en establecimientos comerciales se decomisaron 334 pares de zapatos que no contaban con documentación que acreditara su importación legal.
En la terminal terrestre de Carcelén, mientras tanto, los agentes encontraron 30 celulares ocultos. En otras operaciones desarrolladas en Manabí se retuvieron cervezas y cigarrillos considerados de presunto contrabando.
La provincia de El Oro también fue escenario de intervenciones. En Huaquillas, específicamente en el sector de Arenillas, fueron aprehendidos 16 bultos de ropa y 16 televisores luego de localizar tres vehículos relacionados con el transporte informal de mercancías.
Según el SENAE, en lo que va de agosto se han aprehendido más de 950 pacas de ropa usada en operaciones efectuadas en Huaquillas, Ibarra, Quito y Santo Domingo.
Los controles son ejecutados por el Comando de Inteligencia Aduanera y el Cuerpo de Vigilancia Aduanera, con apoyo de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. El objetivo es detectar mercancías que ingresan o son comercializadas sin cumplir con los requisitos establecidos por la normativa ecuatoriana.
Las autoridades sostienen que estas acciones buscan proteger al comercio formal, evitar la evasión de tributos y reducir el impacto de las redes dedicadas al comercio ilícito en diferentes zonas del país.


