Las máquinas compitieron en pruebas deportivas durante los Juegos Mundiales de Robots Humanoides 2026. Un modelo chino consiguió marcas superiores a los récords humanos de 100 y 400 metros.
La robótica dio un nuevo espectáculo en Pekín, donde decenas de máquinas humanoides participaron en una competencia que puso a prueba sus capacidades físicas y tecnológicas. Las pruebas incluyeron atletismo, boxeo, fútbol y artes marciales, en una jornada que también sirvió para mostrar los avances de la industria china.
Uno de los momentos más llamativos ocurrió con Tiangong Ultra, un robot humanoide desarrollado en China. La máquina completó los 100 metros en 9,39 segundos, de acuerdo con la televisión estatal CCTV, un registro inferior al récord mundial de Usain Bolt, establecido en 9,58 segundos en 2009.
También sorprendió en los 400 metros
El desempeño de Tiangong Ultra no terminó en la prueba de velocidad. Durante la jornada siguiente, el robot volvió a competir y completó los 400 metros en 38,15 segundos, superando ampliamente el registro que se había planteado como referencia dentro de la competencia.
Las demostraciones evidenciaron, sin embargo, que el rendimiento de estas máquinas todavía depende de múltiples factores. Algunos robots tuvieron dificultades para mantener el equilibrio o coordinar sus movimientos, mientras otros sorprendieron por su capacidad para desplazarse a gran velocidad.
China apuesta por los robots humanoides
Los Juegos Mundiales de Robots Humanoides no son solamente una exhibición deportiva. El encuentro forma parte del impulso que China está dando al desarrollo de tecnologías robóticas y a su incorporación progresiva en actividades reales.
La edición de 2026 reúne 2.056 robots de 666 equipos provenientes de 16 países, con desafíos que van desde competencias deportivas hasta tareas relacionadas con emergencias y actividades cotidianas.
Una de las pruebas más exigentes consistió en enfrentar a los robots a escenarios similares a los que encontrarían fuera de un laboratorio. Las máquinas tuvieron que identificar materiales peligrosos, cerrar válvulas y utilizar extintores para controlar un incendio simulado. Solo tres equipos lograron completar todas las tareas dentro del límite establecido.
El desafío ahora es llevarlos al mundo real
Los resultados muestran el rápido avance de la robótica humanoide, pero también sus limitaciones. Correr a gran velocidad en una pista controlada es diferente a desenvolverse en ambientes impredecibles donde existen obstáculos, cambios de iluminación, lluvia u objetos que no están exactamente donde el sistema espera encontrarlos.
Por ello, el verdadero desafío para esta tecnología será pasar de las demostraciones llamativas a aplicaciones prácticas en fábricas, hoteles, hogares, servicios de emergencia y otros espacios de trabajo.
Los Juegos de Pekín dejan así una señal clara: los robots humanoides ya pueden competir, correr y ejecutar tareas complejas, pero la carrera tecnológica apenas comienza.


