Una nueva regulación acorta de seis a cuatro años la conservación de la información crediticia y modifica el período que los burós toman en cuenta para elaborar sus reportes.
Los ecuatorianos tendrán un cambio importante en la forma en que se conserva y reporta su historial financiero. La Junta de Política y Regulación Financiera y Monetaria aprobó una reforma que reduce de seis a cuatro años el período máximo de conservación de la información de riesgo crediticio.
La modificación también cambia el período que los burós de información crediticia consideran en sus reportes. A partir de la nueva normativa, estos documentos harán referencia a las operaciones vigentes, vencidas o canceladas correspondientes a los dos años anteriores a la fecha de emisión, frente a los tres años que se contemplaban anteriormente.
¿Qué significa para quienes tienen deudas?
El cambio no implica que una deuda desaparezca inmediatamente después de ser pagada. La información de riesgo se conserva tomando como referencia la última fecha de vigencia de la operación, es decir, cuando la obligación haya sido legalmente extinguida.
Por ello, cancelar una deuda continúa siendo fundamental para mejorar progresivamente el perfil financiero, pero la nueva regulación establece un plazo más corto para la permanencia de esa información en los registros.
El score crediticio es utilizado para evaluar el nivel de riesgo de una persona y puede influir en el acceso a préstamos, tarjetas y otros productos financieros. En Ecuador, el puntaje puede ubicarse entre 1 y 999 puntos.
El comportamiento de pago sigue siendo determinante
La reducción de los períodos de conservación no elimina la importancia de mantener buenas prácticas financieras. Los pagos puntuales, el nivel de endeudamiento y el comportamiento frente a las obligaciones continúan influyendo en la calificación crediticia.
La Superintendencia de Bancos señala que el score se calcula a partir de diferentes parámetros relacionados con la probabilidad de incumplimiento y que mantener los pagos al día contribuye a una mejor calificación.
Además, los ciudadanos pueden consultar gratuitamente su información crediticia mediante el sistema de la Superintendencia de Bancos, que permite obtener el reporte y conocer el score.
Un cambio relevante para el sistema financiero
La reforma busca actualizar las reglas que regulan el manejo de los datos crediticios y establecer nuevos criterios para la incorporación de futuras fuentes de información.
Para los consumidores, el cambio supone una reducción del tiempo durante el cual determinados antecedentes crediticios pueden permanecer disponibles. Sin embargo, la salud financiera seguirá dependiendo principalmente de la capacidad de cumplir oportunamente con las obligaciones y administrar responsablemente el endeudamiento.


