La infraestructura subterránea fue diseñada para resistir movimientos telúricos extremos y cuenta con procedimientos específicos para proteger a los pasajeros y mantener el control de la operación durante una emergencia.
El terremoto de magnitud 7,4 que golpeó Colombia el 10 de agosto de 2026 volvió a poner en el centro de la atención la preparación de Quito frente a posibles movimientos telúricos. El sismo también fue percibido en la capital ecuatoriana y llevó al Metro de Quito a activar sus protocolos de seguridad.
Según la Empresa Pública Metropolitana Metro de Quito, la infraestructura del sistema cuenta con un diseño sismorresistente capaz de soportar movimientos de hasta magnitud 9. Además, el Metro dispone de 11 procedimientos específicos para atender emergencias severas, desarrollados junto con las instituciones de auxilio de la capital y bajo la coordinación del ECU 911.
¿Qué ocurre dentro del Metro durante un sismo?
El protocolo comienza cuando los operadores o el Puesto de Control Central (PCC) detectan un movimiento perceptible.
El primer paso consiste en emitir una llamada colectiva a todos los trenes que se encuentran en circulación para ordenar su detención, independientemente de si están dentro de una estación o en medio de un túnel.
A partir de ese momento, el PCC coordina las acciones necesarias para evaluar la situación y determinar los siguientes pasos, dependiendo de la magnitud del evento y de posibles afectaciones a la infraestructura.
El Puesto de Control Central es el “cerebro” del sistema
La respuesta ante una emergencia se coordina desde el Puesto de Control Central, donde se monitorea permanentemente el funcionamiento del Metro.
El equipo está integrado por 24 controladores de tráfico, seis supervisores de operación y cinco analistas de riesgo público, quienes vigilan en tiempo real 18 subsistemas técnicos y las cámaras de videovigilancia.
Esta infraestructura permite centralizar la información y coordinar la respuesta ante diferentes tipos de emergencias.
No solo existen protocolos para terremotos
Los procedimientos de seguridad del Metro contemplan otros escenarios que podrían afectar la operación o poner en riesgo a los pasajeros.
Entre ellos están inundaciones, descarrilamientos, erupciones volcánicas del Cotopaxi, colisiones de trenes y atentados terroristas, además de los movimientos telúricos.
En situaciones consideradas críticas, el protocolo contempla la convocatoria del comité de crisis institucional y la coordinación con entidades como la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.
¿Qué deben hacer los pasajeros?
Ante un sismo mientras se encuentran dentro del Metro, los usuarios deben mantener la calma y seguir las instrucciones del personal operativo. No se recomienda intentar abandonar un tren o ingresar a los túneles por cuenta propia.
Las evacuaciones, cuando sean necesarias, deben realizarse siguiendo las instrucciones del personal encargado y las rutas establecidas para cada emergencia.
El Metro de Quito cuenta así con una estructura de respuesta diseñada para actuar de manera coordinada ante eventos sísmicos y otras amenazas. La experiencia reciente demuestra que, además de contar con infraestructura resistente, la preparación, los protocolos y la reacción ordenada de los usuarios son fundamentales para reducir riesgos.


