La época seca incrementa el riesgo de incendios en la capital. El Municipio ya inició 100 procesos sancionatorios por quemas al aire libre y las multas pueden superar los USD 36.000.
La llegada de la época seca mantiene a Quito en alerta por los incendios forestales. Las altas temperaturas, la radiación solar y los fuertes vientos favorecen la propagación del fuego, especialmente en zonas donde la vegetación permanece seca.
Ante este escenario, el Municipio de Quito recordó que provocar un incendio forestal no solo representa un riesgo para la población y los ecosistemas, sino que también puede generar importantes sanciones económicas. Entre junio y agosto de 2026, la administración municipal inició 100 procesos sancionatorios por quemas a cielo abierto.
Las multas dependen de la gravedad
El Cuerpo de Bomberos de Quito establece diferentes sanciones según el tipo de infracción.
Las faltas consideradas leves pueden generar multas de entre USD 482 y USD 1.205. En esta categoría se incluyen acciones como fumar en zonas susceptibles a incendios, realizar quemas no autorizadas o provocar conatos.
Las infracciones graves pueden alcanzar multas de hasta USD 36.150, especialmente cuando el fuego afecta ecosistemas frágiles, áreas de protección ecológica, espacios verdes o bienes públicos y privados. También se contemplan sanciones por incendios provocados mediante pirotecnia en zonas de riesgo.
El fuego también amenaza a la fauna
El riesgo no se limita a la pérdida de vegetación. Un incendio puede destruir hábitats, afectar fuentes de agua y provocar la muerte o desplazamiento de especies animales.
Uno de los antecedentes más graves en Quito fue el incendio de Guápulo, en septiembre de 2024, que consumió alrededor de 193 hectáreas y evidenció la vulnerabilidad de las áreas naturales cercanas a sectores urbanos.
En agosto de 2026, los Bomberos también han enfrentado incendios como el registrado en El Quinche, donde el fuego afectó aproximadamente 56,3 hectáreas.
Estas son las zonas de mayor riesgo
Entre los sectores identificados como vulnerables están El Panecillo, Guápulo, Itulcachi, el volcán Ilaló y el Atacazo, debido a sus extensas áreas de vegetación y bosques.
Los Bomberos explican que actualmente confluyen tres condiciones que favorecen la propagación de incendios: temperaturas elevadas, vientos fuertes y alta radiación solar. En zonas como Tumbaco y Collaloma se han registrado temperaturas de hasta 28 °C y vientos de hasta 30 kilómetros por hora.
La prevención empieza en los predios
Las autoridades recomiendan mantener los terrenos libres de hierba seca, basura y materiales inflamables, además de evitar cualquier tipo de quema al aire libre.
El Cuerpo de Bomberos mantiene desplegados 1.200 efectivos en 27 estaciones, además de alrededor de 100 voluntarios que apoyan las labores de prevención y vigilancia en sectores considerados vulnerables.
La recomendación para la ciudadanía es clara: no encender fuego en zonas con vegetación seca, no arrojar colillas y reportar inmediatamente cualquier columna de humo. Una pequeña chispa puede convertirse rápidamente en un incendio de grandes proporciones.


