El Municipio de Quito ejecutará trabajos durante 120 días para recuperar la calzada y mejorar la señalización de una vía que soporta hasta 90.000 vehículos diarios. Los conductores deberán estar atentos a cierres parciales.
La Ruta Viva se prepara para una intervención que busca recuperar las condiciones de una de las principales conexiones entre Quito, los valles y el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre. Los trabajos comenzarán el 15 de agosto de 2026 y estarán a cargo de la Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop).
La rehabilitación tendrá una duración prevista de 120 días y se concentrará inicialmente en cinco sectores considerados prioritarios. Las labores contemplan la recuperación de la carpeta asfáltica, nueva señalización horizontal y vertical y la instalación de radares educativos para el control de velocidad.
¿Dónde se realizarán los trabajos?
Las intervenciones están distribuidas a lo largo de la vía:
- Tolagasi y Pachosalas: entre las calles 2 de Agosto y Jaime Salvador.
- Cochapamba: desde Juan Ascaray hasta Los Arupos.
- La Cerámica – Escalón Tumbaco.
- Avenida General Eloy Alfaro – Escalón Lumbisí.
- Puente sobre el río Chiche.
Para reducir el impacto sobre la circulación, los trabajos se ejecutarán inicialmente en la calzada Quito-Valle durante 12 días y posteriormente en el sentido contrario durante otros 13 días.
Durante las intervenciones se trabajará sobre dos carriles, mientras uno permanecerá habilitado para el tránsito, por lo que se prevén restricciones y posibles demoras en los sectores intervenidos.
Una vía que soporta más tráfico del previsto
La rehabilitación llega después de años de deterioro y un incremento importante del flujo vehicular. La Ruta Viva fue diseñada para soportar aproximadamente 50.000 vehículos diarios, pero actualmente registra entre 80.000 y 90.000 vehículos al día, además de un elevado tránsito de vehículos pesados.
Una consultoría técnica contratada por la Epmmop en 2021 ya había advertido sobre fallas estructurales y funcionales en la base del pavimento, relacionadas con un deterioro acelerado de la vía.
La situación también ha tenido consecuencias en materia de seguridad vial. Entre enero de 2025 y abril de 2026 se registraron más de 100 accidentes de tránsito en la Ruta Viva. Solo durante los dos primeros meses de 2026 hubo 17 siniestros, con 11 personas lesionadas y dos fallecidas.
La rehabilitación continuará después de esta primera etapa
La intervención de agosto forma parte de un proyecto más amplio. El Municipio plantea una segunda fase para rehabilitar integralmente los 12,7 kilómetros de la Ruta Viva, prevista entre junio de 2027 y mayo de 2028.
Una tercera etapa contempla analizar mecanismos para financiar el mantenimiento futuro de la vía, entre ellos un posible sistema de peajes automáticos.
Por ahora, los conductores deberán considerar los cierres parciales desde el 15 de agosto y planificar sus desplazamientos con anticipación, especialmente durante las horas de mayor circulación.


